Hay hábitos que se ganan con el tiempo y otros a fuerza de porrazos, esto vale para los individuos y también para las Sociedades.
Me cuesta ser optimista ante la situación que presenta la prevención de Riesgos Laborales en España, pero las carencias implican un desarrollo potencial.
Cuando uno ha pasado por países de larga tradición prevencionista, como Estados Unidos o Chile, se sorprende al conocer el panorama español, olvidando que también los países más adelantados en estas materias, pasaron por estas etapas y las superaron.
Ojalá nunca más vea en España lo que vimos una atónita delegación chilena hace casi diez años en un lugar de Castilla, del cual ni intentaré acordarme: los trabajadores con alpargatas o deportivas y el director y principal propietario, fumando orgulloso un puro junto a un proceso altamente inflamable.
Claro que sería injusto quedarnos con esta imagen, porque a pocos kilómetros de allí, había una planta similar, cuyas prácticas prevencionistas (y otras muchas más), producirían sana envidia en cualquier parte del mundo, demostrando que el habitual "somos así", sólo tiene valor de consuelo, porque el Ser Humano, cualquiera sea su raza o cultura, cuando se propone algo lo consigue. En España conseguiremos que nuestros trabajos sean seguros, que no haya duda al respecto.